
La valoración y lectura de una obra de arte, depende de la sensibilidad artística del observador. Una vez que los colores se plasman en el lienzo, la pintura deja de representar el pensamiento del artista y comienza a ser un espejo de todo lo que el espectador quiere ver.Las diferentes interpretaciones que se pueden hacer de un cuadro tienen sin cuidado al artista, pues éste sigue el impulso de la creación por sobre todas las cosas. El arte va más allá del entendimiento y los signifcados que cada observador da a una pintura pueden escapar completamente de la intención del artista.
Sin embargo, existen muchas formas de interpretar una obra y de acercarse a un pintor . El análisis se puede hacer a través de la observación de los colores, la forma, el movimiento o la composición del cuadro. Todos estos elementos estéticos varían de acuerdo con el pintor y, más que darnos una lectura estricta de la obra, nos prmiten conocer nuevas e incalculables vías de interpretación.
El hombre percibe el mundo que lo rodea por sus formas, colores y texturas y, obviamene, este principio también se aplica en las artes plásticas. La pintura , como toda expresión plástica , emplea un lenguaje integrado de formas. El correcto manejo del espacio y la composición permite definir claramente donde empieza y donde acaba cada objeto, a que distancia se encuentra respecto de los otros y la relación que guardan las cosas entre sí.



